El lugar elegido, un aeródromo abandonado en el corazón de la joya natural de Florida, acogerá grandes tiendas de campaña y camas para al menos 1.000 migrantes
Por REDACCIÓN/Diario Las Américas|Diario Las Américas|Miami,FL.
MIAMI — Florida empezó a construir esta semana un centro de detención apodado el «Alcatraz de los caimanes», en medio del humedal de los Everglades, en apoyo a la política de deportaciones de la administración del presidente Donald Trump contra migrantes indocumentados en Estados Unidos.
El lugar elegido, un aeródromo abandonado en el corazón de la joya natural de Florida, acogerá grandes tiendas de campaña y camas para al menos 1.000 migrantes, indicó el fiscal general del estado sureño, James Uthmeier, en un post publicado la semana pasada en X.
«Esta zona de 30 millas cuadradas (unas 7.770 hectáreas) está completamente rodeada por los Everglades y presenta una oportunidad eficaz y de bajo coste para construir un centro de detención temporal, porque no hace falta invertir tanto en el perímetro», dijo el funcionario en un video con imágenes del área y clips de detenciones de indocumentados.
El fiscal general Uthmeier promovió el sitio en redes sociales como una ubicación “eficiente” y con “seguridad natural” debido a la presencia de caimanes y pitones que disuadirían cualquier intento de fuga.
«La gente sale. No hay mucho esperándole, aparte de caimanes y pitones. Ningún lugar a donde ir, ningún lugar donde esconderse (…) Alcatraz de los caimanes, estamos listos», añadió.
Desde el regreso del multimillonario a la Casa Blanca, su administración ha tratado de reclutar a autoridades locales para ayudar a la policía migratoria, el llamado ICE, a aumentar de forma considerable los arrestos de indocumentados.
El fiscal general de la Florida espera que el nuevo centro de detención empiece a alojar migrantes en un plazo de «30 a 60 días tras el inicio de la construcción».
El costo
Su funcionamiento le costará alrededor de 450 millones por año, aunque el estado puede solicitar fondos al gobierno federal, según indicó Tricia McLaughlin, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, a medios locales.

