El quarterback de los Steelers señaló después de la derrota que habrá una decisión, pero los aficionados deberán esperar.
La noche del último Monday Night de la temporada 2025-2026 terminó en silencio para Aaron Rodgers y los Pittsburgh Steelers, pero no en conclusiones definitivas y con muchas dudas por delante para el reconocido quarterback quien ahora enfrenta una encrucijada en su vida.
Tras la eliminación en la ronda de comodines de la Conferencia Americana ante los Houston Texans, el veterano mariscal de campo dejó claro que su futuro en la NFL no se definirá bajo el peso del momento y tomará un tiempo. A sus 42 años, siendo el mariscal de campo más longevo que alcanzó los playoffs este año, Rodgers pidió calma y reflexión antes de hablar de retiro o regreso.
“No voy a tomar decisiones emocionales”, afirmó con serenidad al término del encuentro.
Aunque reconoció la frustración por el desenlace, también subrayó el valor del camino recorrido: “Ahora estoy decepcionado de terminar así; fue un gran año en el que superamos mucha adversidad y en el que me divertí mucho; fue muy bueno venir y ser parte de este equipo”.
El cierre, admitió, es lo más difícil: “Hoy es aburrido estar sentado con la temporada terminada”.
Dentro del campo, la noche fue complicada. Rodgers lanzó apenas para 146 yardas, sufrió cuatro capturas y fue interceptado en una ocasión durante la derrota 6-30. Aun así, el partido tuvo un valor histórico: el quarterback se unió a Tom Brady, Drew Brees y Brett Favre como los únicos pasadores desde 1950 en iniciar un juego de playoffs con más de 40 años.

