Analistas piden ampliar investigaciones sobre redes de influencia en América Latina
Por Diestra La Revista
Información publicada originalmente por el diario La Opinión reveló que el periodista estadounidense Thomas Pauken II se declaró culpable ante un tribunal federal de actuar como agente encubierto al servicio del gobierno de la República Popular China, según confirmó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. De acuerdo con el reporte, Pauken II reconoció haber servido como intermediario entre agentes chinos y funcionarios estadounidenses, además de ofrecer pagos y recursos a cambio de obtener información de interés para las autoridades de Beijing. El caso ha reavivado las preocupaciones de las agencias de seguridad estadounidenses sobre las operaciones de influencia extranjera dirigidas desde China.
Según la información publicada por La Opinión, Pauken II, quien residía en China desde 2010 y colaboró con varios medios estatales de ese país, admitió haberse reunido con una persona interesada en ocupar un cargo dentro de la administración del presidente Donald Trump, a quien ofreció una tarjeta SIM y pagos de hasta 10 mil dólares semanales a cambio de elaborar informes destinados al presidente chino, Xi Jinping. El periodista no se registró bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), requisito obligatorio para quienes representan intereses de gobiernos extranjeros dentro de Estados Unidos.
El Departamento de Justicia también sostiene que el comunicador comercializó informes con ciudadanos chinos interesados en acceder a información tecnológica y registros del propio sistema judicial estadounidense. Debido a la gravedad de los cargos, Pauken II podría enfrentar una condena de hasta diez años de prisión cuando sea sentenciado el próximo 1 de septiembre. Su abogado defensor, Charles Burnham, confirmó que su cliente aceptó responsabilidad por haber actuado como agente de la República Popular China sin cumplir con los procedimientos legales exigidos por las autoridades estadounidenses.
El caso se suma al de Eileen Wang, exalcaldesa de Arcadia, California, quien recientemente también se declaró culpable de actuar como agente no declarada del gobierno chino. Ambos procesos han generado un renovado debate sobre los mecanismos utilizados por Beijing para ampliar su influencia política, económica y mediática en diferentes regiones del mundo.
Consultados sobre estos acontecimientos, analistas en temas de seguridad y geopolítica consideran que las investigaciones de influencia extranjera no deberían limitarse únicamente al territorio estadounidense, sino extenderse a América Latina, donde —según señalan— existen crecientes esfuerzos de acercamiento dirigidos a sectores académicos, empresariales y de comunicación. Algunos expertos sostienen que las autoridades de la región deberían examinar con mayor detenimiento programas de intercambio, viajes patrocinados y mecanismos de vinculación promovidos por entidades asociadas al gobierno chino.
Los especialistas afirman que en varios países latinoamericanos se han documentado iniciativas mediante las cuales comunicadores y líderes de opinión son invitados a realizar visitas oficiales a China, con gastos cubiertos por organizaciones vinculadas al Estado chino. Aunque la mayoría de estos programas son legales y forman parte de intercambios diplomáticos o culturales, los analistas consideran que resulta necesario garantizar transparencia sobre los patrocinadores, objetivos y alcances de dichas actividades, especialmente cuando involucran a periodistas o formadores de opinión pública.
Fuente original: La Opinión, “Periodista estadounidense se declara culpable de trabajar como agente al servicio del gobierno chino”, publicado el 6 de junio de 2026.


