Ciudad de Guatemala, 24 agosto (Diestra).- Cuatro mujeres, entre ellos una menor de edad y un hombre, todos miembros de una misma familia fueron asesinados a tiros en una matanza a la que sobrevivieron otros cuatro menores, lo cual evidencia que la violencia sigue imparable en Guatemala, donde fueron asesinados más de 2.500 personas entre enero y julio de este año.
Las autoridades y los bomberos que atendieron la emergencia explicaron que según las investigaciones preliminares, al menos dos hombre con pasamontañas ingresaron la noche del miércoles al inmueble situado en la colonia privada Altos de Bárcenas, en el municipio de Villa Nueva, y dieron muerte a la familia.
Las víctimas mortales han sido identificadas como Dina Cano Cano, de 80 años de edad, sus hijos Mynor Roberto, Fabiola Ivone y Jaqueline Herrera Cano, de 50, 35 y 30 años, respectivamente, y la menor Sohemi Nohomia Herrera Quiñonez, de 17.
Otros cuatro integrantes de la familia, todos menores de edad, sobrevivieron al ataque armado al esconderse debajo de unas camas. Funcionarios de la Procuraduría General de la Nación (PGN) llegaron a la residencia para verificar este jueves su situación y aseguraron que están ilesos y que luego de darles atención psicológica los entregarán a algún familiar cercano.
El hecho ha provocado consternación en el lugar dado que la colonia es privada y para ingresar a ella hay que pasar por una garita de control.
La matanza demuestra que la criminalidad sigue imparte en Guatemala, uno de los países más violentos de América Latina y en donde se perpetraron 2.569 asesinatos en los primeros siete meses del 2023, un 2,6 por ciento más que los registrados durante el mismo periodo del 2022, según las estadísticas del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).
El año pasado el país centroamericano cerró con un total de 4.263 personas asesinadas, un 4,5 por ciento más que los 4.078 muertos registrados durante el 2021, de acuerdo con las estadísticas oficiales. Foto ilustración @ASONBOMDGT

