Por: OK Diario Internacional
En corrillos del Vaticano y en conversaciones entre expertos de temas relacionados a los papados, se empieza mencionar a varios cardenales que podría ser los sucesores del recién fallecido Papa Francisco.
Los informes muestran al menos ocho fuertes candidatos. Cualquier varón católico bautizado es elegible, aunque se han seleccionado únicamente cardenales desde 1378. El ganador debe recibir al menos dos tercios de los votos de aquellos cardenales menores de 80 años y, por lo tanto, elegibles para participar.
El Cardenal Müller es uno de los candidatos favoritos del ala más tradicional de la Iglesia Católica. Fue nombrado cardenal-diácono por el Papa Francisco en 2014 y adquirió notoriedad tanto por su fidelidad a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia como por sus posturas críticas hacia ciertas reformas recientes. Müller rechaza el diaconado femenino, se opone a flexibilizar el celibato sacerdotal en el rito latino y ha rechazado las restricciones impuestas a la celebración de la Misa tradicional en latín.

Fuera de los temas estrictamente eclesiales, Müller ha criticado fenómenos como el globalismo y la «Agenda 2030», calificando a sus promotores como «élites poderosas». Dentro de la Iglesia, es conocido como un colaborador leal, aunque no ocultó sus reservas sobre el pontificado de Francisco. De hecho, señaló que Francisco podría haber incurrido en herejía material, aunque no formal. A pesar de estas diferencias, el Pontífice mantuvo cierto aprecio por la lealtad de Müller.
Cardenal Sarah (Guinea)
El cardenal Robert Sarah, nacido en Guinea en el seno de una familia convertida al cristianismo, es reconocido por su posición tradicional y su ortodoxia. Benedicto XVI lo designó presidente del Pontificio Consejo Cor Unum en 2010, año en el que también fue elevado al rango de cardenal. Sarah participó en el cónclave de 2013 que eligió al Papa Francisco.

El cardenal tiene una gran presencia pública, siendo especialmente activo en redes sociales, donde su cuenta en X (anteriormente Twitter) supera los 140.000 seguidores. La experiencia de Sarah bajo una dictadura marxista en Guinea marcó profundamente su carácter y ha rechazado abiertamente el aborto y el islamismo.
Cardenal Pizzaballa (Italia)
El Cardenal Pizzaballa es el Patriarca latino de Jerusalén, algo que le ha dado especial protagonismo en los últimos tiempos, sobre todo a raíz de la escalada bélica entre Israel y Palestina. Es el primer cardenal que reside en la nación hebrea. Pizzaballa convocó una jornada de oración y ayuno por la paz tras los atentados de Hamás. Esta iniciativa llegó después de que el Patriarca declarara estar dispuesto a ofrecerse como rehén a cambio de la liberación de los niños capturados por los terroristas de Hamás.

En cuanto a su orientación teológica y doctrinal, el Cardenal Pizzaballa es conocido por adherirse a las tradiciones y prácticas ortodoxas de la Iglesia, aunque sin evitar el diálogo con la modernidad. Su enfoque combina un profundo respeto por la tradición con una apertura hacia temas contemporáneos. Comparte con el Papa Francisco su rechazo al clericalismo, su preocupación por los inmigrantes, el diálogo interreligioso y, en cierta medida, el cuidado del medioambiente. Sin embargo, también tiene diferencias sutiles con el Pontífice. Por ejemplo, aunque aboga por una Iglesia abierta a todos, subraya que «esto no significa que sea de todos».
Cardenal Zuppi (Italia)
El Cardenal Zuppi es una figura destacada del episcopado, ha sido descrito como cercano al legado del Papa Francisco y es del ala más izquierdista de la Iglesia. Aboga por una Iglesia que atraiga a homosexuales, a divorciados vueltos a casar civilmente y a comunidades de otras religiones como musulmanes y judíos, al tiempo que defiende los derechos de los inmigrantes. Para él, el individualismo es incompatible con la misión cristiana, y pone énfasis en la comunidad, el activismo y la misión.

Cuando el Papa Francisco lo nombró cardenal, algunos medios italianos bromearon llamándolo el «capellán» del principal partido socialista del país. Zuppi ha establecido alianzas con movimientos opuestos a figuras como Matteo Salvini, líder del partido Liga, y ha mostrado gestos de reconocimiento hacia personalidades radicales de izquierda en eventos como funerales. También incardinó en la Arquidiócesis de Bolonia a un sacerdote comunista que intentó presentarse al Parlamento Europeo, una decisión que reflejó su apertura hacia perfiles poco convencionales dentro de la Iglesia.
Cardenal Tagle (Filipinas)
En 2020, el Papa Francisco elevó al filipino Luis Antonio Tagle al rango de cardenal-obispo, lo que en su momento parecía señalarlo como un posible sucesor preferido. Tagle, a menudo llamado el «Francisco asiático», comparte con el Pontífice argentino su enfoque pastoral y administrativo. El Cardenal se ha distinguido por su énfasis en la justicia social, usando su púlpito para abordar temas como la pobreza y la desigualdad. En cuestiones morales, su postura ha sido percibida como contradictoria. Ha expresado una oposición al aborto y la eutanasia y, aunque se mostró crítico con un proyecto de ley filipino sobre «salud reproductiva» que incluía políticas contrarias a la familia, lo hizo con menos contundencia que otros obispos de su país.

Por otro lado, su enfoque sobre temas sensibles como la homosexualidad y la comunión para parejas que conviven sin matrimonio sacramental es más flexible. Tagle aboga por evitar un lenguaje severo al tratar ciertos pecados, argumentando que la Iglesia debe reconsiderar cómo comunica su enseñanza sobre la misericordia en un mundo marcado por cambios culturales y sociales.

