Ciudad de Guatemala, 24 agosto (Diestra).- En medio del dolor de sus familiares, los retos de la niña guatemalteca María Elena González, quien fue asesinada en su residencia de la ciudad de Pasadena, en Texas, fueron repatriados este jueves de Estados Unidos a Guatemala para exhumarlos en su tierra natal.
Llamada «Elenita» y de apena 11 años de edad, la niña era originaria de Salamá, en el departamento de Baja Verapaz, situado en el norte de Guatemala, hasta donde serán trasladados su restos para velatorio y posterior sepultura.
La repatriación de los restos fue posible por el apoyo del Gobierno del presidente Alejandro Giammattei a través de la Dirección General de Asuntos Consulares y Migratorios del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex), y en coordinación con el Consulado General de Guatemala en Houston, Texas.
El cuerpo de la menor arribó a la aduana de Combex-Im en un vuelo comercial y luego con el apoyo del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) y de los trámites legales, sus restos serán trasladados hasta su comunidad de origen.
Familiares de la niña expresaron sus temores porque explicaron que el joven que le dio muerte es originario en la misma aldea San Gabriel y que sus parientes están enojados porque él está preso.
«Peligramos» dijo la madre al solicitar ayuda porque vive en esa aldea junto con otra hija de 7 años.
El responsable del crimen
El responsable de su crimen es otro guatemalteco identificado como Juan Carlos García-Rodríguez, de 18 años, arrestado por agentes de la Policía de Shreveport en Louisiana, como sospechoso de abuso sexual y asesinato .
Al detenido podría ser condenado a pena capital en el Tribunal de Distrito 184 del Condado de Harris.
El sospechoso, también de origen guatemalteco, desapareció luego de que fue interrogado, al igual que sus vecinos del edificio donde vivía María González.
El crimen se cometió el pasado sábado 12 de agosto, en la casa ubicada en el 1004 de Main Street, en Texas y fue Carmelo González, padre de María, quien descubrió el crimen cuando regresó a su casa luego de ir a trabajar, destacan los documentos judiciales.
La macabra escena que encontró Carmelo González fue desgarradora, ya que descubrió a su hija envuelta en bolsas de plásticos que estaban debajo de la cama.

