15.8 C
New York
domingo, mayo 19, 2024

Victoria arrasadora

Por Dr. Francisco Beltranena, Ph.D.

 Los resultados oficiales de las elecciones en El Salvador que se han publicado en los medios de comunicación y redes sociales, y dan a el presidente Nayib Bukele como ganador  por un amplio margen habiendo obtenido el 84.6% del total de votos emitidos. Ciertamente una victoria arrasadora.

Las elecciones presidenciales fueron realizadas al mismo tiempo que las de la Asamblea Legislativa en la que se eligieron 60 diputados luego de la reducción de 24 diputados de la anterior. Nuevamente, el partido del presidente Bukele, Nuevas Ideas se hizo con la mayoría abrumadora de diputaciones y los resultados hicieron que  varios partidos políticos desaparecieran al no lograr ningún escaño. De los partidos tradicionales sobrevivieron los partidos tradicionales Partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Partido de Concertación Nacional (PCN) y Partido Partido Demócrata Cristiano (PDC), desapareciendo el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN) y la Gran Alianza Nacionalista (GANA).Eso quiere decir que el partido de Bukele con sus aliados tendrán una mayoría de 57 diputados de 60, prácticamente sin oposición.

Para completar el panorama político en el que se desenvolverá el gobierno de Bukele en los próximos 5 años, hacen falta las elecciones de las alcaldías que se llevaran a cabo el próximo 3 de marzo. Las alcaldías las que sufrieron una intensa modificación jurisdiccional se redujeron de 262 que hay actualmente electas a 44 a ser electas en todo el país. De esa cuenta, es válido decir que el ordenamiento político de El Salvador cambiará totalmente a partir del segundo quinquenio de gobierno de Bukele.

No se trata pues de una simple reelección en el caso de Bukele, por el contrario. Los resultados están de manera indirecta ratificando las acciones de la Asamblea Legislativa que modifico su propia estructura y la de las municipalidades de todo el país. Es casi, un borrón y cuenta nueva.

No cabe la menor duda que los resultados de las elecciones tienen que ver los éxitos en su primer mandato entre los que indudablemente el de la seguridad es el más notorio. El Salvador pasó de ser uno de los más violentos del mundo producto de las maras (pandillas) a uno de los más seguros medido en términos de las muertes por cada 100,000 habitantes. Para lograrlo, por otro lado, los salvadoreños están viviendo en estado de excepción donde las garantías individuales están restringidas. Al lado de estas medidas en las garantías constitucionales, se agrega la construcción de la prisión denominada CECOT. El Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) es una prisión de máxima seguridad construida para albergar a 40,000 reclusos. La misma fue construida en los primeros años del primer quinquenio de gobierno de Bukele y fue inaugurado el 31 de enero de 2023 y se ha destinado para la detención (principalmente) de los mareros (pandilleros) de la Mara Salvatrucha, Barrio 18 y Mao Mao.  Los primeros 2000 reclusos fueron trasladados hace un año y actualmente ya se encuentra sobrepoblada.

El Estado de Excepción entró en vigencia  aprobado por la Asamblea Legislativa en marzo de 2022 luego de que Bukele lanzara “la guerra a las maras” después de que se cometieran  87 asesinatos  en un solo fin de semana. Desde entonces, a cada vencimiento del Estado de Excepción, las Asamblea Legislativa ha vuelto a prorrogarlo y, de acuerdo a los medios de comunicación, Bukele a dicho que estaría dispuesto a gobernar todo el segundo quinquenio así , en Estado de Excepción, si fuera necesario no obstante la dramática disminución en la violencia criminal que ya se ha logrado.

La población ha sentido dramáticamente la mejora y la misma se ha visto reflejada en las elecciones indudablemente. Todo parece indicar que las condiciones de seguridad difícilmente variarán. Sin embargo, la violencia criminal que era el peor problema que vivía El Salvador, ciertamente no era el único problema sentido por los salvadoreños. La economía juega un papel muy importante en la vida de todas las familias y si bien ahora pueden trabajar gracias a la seguridad sentida, la economía salvadoreña no es la que los organismos especializados creen va a crecer más en 2024. De hecho, El Salvador se pronostica que su Producto Interno Bruto (PIB) crezca al 2.0%, una desaceleración en relación al 2023.

Para crecer se hace necesaria la inversión extranjera directa. Se necesita inversión en industria y en servicios. Para ello, una de las variables que se consideran al estudiar inversiones es la seguridad, tema que está resuelto. Las otras variables, se relacionan con la estabilidad macroeconómica en las que El Salvador no está en punta como lo está en seguridad. Los montos de deuda han crecido y como relación al PIB se acerca al 100%. La iniciativa de criptomoneda de Bukele apostándole a la Chivo Wallet no ha sido lo exitosa que él esperaba. El manejo financiero de bancos estatales es una de las pocas maniobras que le quedan dada la paridad monetaria con el dólar de los Estados Unidos de América.

La inflación para 2024 se estima que estará en el orden del 2.1% (cifra casi igual al crecimiento del PIB) pero en reducción a la de 2023 que estuvo en 4.12%. Para mejorar su recaudación, la autoridad impositiva a incrementado el hostigamiento a los tributarios, sin embargo, para enfrentar con holgura los compromisos de la deuda, es necesario que el PIB crezca por encima de lo que se pronostica para 2024.

Inversiones en recursos estratégicos sería una de las posibilidades. En corrillos estratégicos he escuchado sobre reservas de gas natural en el litoral de las costas salvadoreñas. Las buenas relaciones que ha cultivado Nayib Bukele en el mundo árabe y en especial con Qatar abre las posibilidades a una inversión estratégica.

El prolongado período del Estado de Excepción abre las posibilidades de abusos de parte de las fuerzas de seguridad del Estado. Las capturas de inocentes son algo que se escucha en corrillos a voz baja. Las organizaciones de Derechos Humanos no quitan el dedo sobre el tema. Pero es de esperar, sin temor a equivocarme, que entre las miles de capturas, las haya de inocentes. Cómo El Salvador va a regresar al Estado de Derecho y a las garantías constitucionales está por verse. Hoy por hoy, se trata de un modelo de autoritarismo democrático. Qué rumbo va a seguir Nayib Bukele con el poder acumulado a partir del segundo mandato, está por verse. A mí me da la impresión que el imaginario de él, es Singapur.

El Salvador no tiene un territorio extenso y los recursos estratégicos son limitados. Su población es quizás el valor principal que tiene. Hoy por hoy, una ciudadanía orgullosa con los logros en materia de seguridad y de imagen su país, pero gran parte de su población ha emigrado a los Estados Unidos, y es la que mantiene la economía salvadoreña con el envío de remesas.  El tiempo que llevan en los Estados Unidos se acerca a uno en el que muchos de los que huyeron de la violencia, están llegando a edad de su retiro. Quizás la nostalgia les haga regresar en invertir en otra de las áreas que luce como de futuro en El Salvador, la inversión inmobiliaria. Un programa de retiro dorado para quienes tuvieron que salir de su país por la violencia, es uno de los claros ganadores de la política de seguridad del Gobierno.

Seguramente las elecciones municipales consolidarán la victoria arrasadora, el poder de Nayib Bukele. Es propicio recordar a Lord Acton quien indicó: “El poder tiende a corromper, el poder absoluto corrompe absolutamente”. ¡Hasta la próxima!

¡Hasta la próxima!

Foto ilustración archivo

Artículos Relacionados

Síguenos

203SeguidoresSeguir
26SuscriptoresSuscribirte

Últimos Artículos