Las operaciones en el Pacífico Oriental muestran una estrategia que busca afectar combustible, transporte, comunicaciones, finanzas e infraestructura criminal. Mientras Washington incrementa sus movimientos de seguridad en la región, una pregunta comienza a desplazarse hacia el norte: ¿y Centroamérica y México, cuándo?
https://youtube.com/shorts/6NRnOvFZigs?feature=share
TERRITORIOS DEL PODER, una publicación de Diestra La Revista y el Centro de Estudios del Poder
Durante años, buena parte de la lucha contra el narcotráfico se explicó mediante toneladas incautadas, laboratorios destruidos, embarcaciones interceptadas y cabecillas capturados. Pero detrás de cada cargamento existe una estructura mucho más compleja que permite que la droga se produzca, almacene, transporte y finalmente llegue a los mercados internacionales. Esa estructura necesita combustible, embarcaciones, comunicaciones, pistas clandestinas, dinero y redes de transporte. Sin logística, el narcotráfico pierde capacidad para operar.
Lo que está ocurriendo en Ecuador permite observar esa otra dimensión de la guerra contra el crimen organizado. El 26 de agosto, autoridades ecuatorianas, con apoyo de la DEA y del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), ejecutaron operaciones coordinadas contra estructuras vinculadas a Los Lobos y Los Choneros. Según la DEA, hubo más de 20 capturas preliminares en el operativo contra Los Lobos y fueron incautados vehículos, armas, equipos de comunicación, una aeronave pequeña, drogas y dinero; además, las autoridades identificaron y deshabilitaron dos pistas clandestinas.
EL NARCO TAMBIÉN ES UNA EMPRESA LOGÍSTICA
La importancia de la operación no está solamente en las capturas. La DEA explicó que las acciones estuvieron dirigidas también contra la infraestructura logística que hacía posible el tráfico, incluyendo medios de transporte, comunicaciones, recursos financieros y capacidades de aviación clandestina. Según la agencia estadounidense, las estructuras investigadas participan en el movimiento de cocaína desde Ecuador hacia Centroamérica, México y otros mercados internacionales.
Dos días después apareció otra pieza de ese engranaje. El 28 de agosto, SOUTHCOM informó que, en coordinación y colaboración con Ecuador, fuerzas estadounidenses interceptaron en aguas internacionales del Pacífico Oriental una embarcación que, según inteligencia citada por el comando, funcionaba como estación flotante de reabastecimiento de combustible para operaciones de narcotráfico y apoyaba a Los Choneros.
Marines estadounidenses abordaron la embarcación, las personas encontradas fueron trasladadas a Ecuador y posteriormente el barco fue hundido.
La operación permite entender la lógica. Una embarcación de combustible puede no transportar toneladas de cocaína y, sin embargo, constituir una pieza importante de la cadena. Permite ampliar distancias, sostener otras embarcaciones en el mar y mantener funcionando una ruta. SOUTHCOM definió precisamente esa embarcación como un nodo crítico de la cadena logística de los traficantes.
ROMPER LA RED
La acción no quedó allí. El 2 de septiembre, SOUTHCOM informó de otra interdicción, también coordinada con Ecuador, contra una embarcación que presuntamente funcionaba como estación flotante de combustible en el Pacífico Oriental y que, según inteligencia estadounidense, operaba en apoyo de Los Choneros. Nuevamente, las personas fueron transferidas a las autoridades ecuatorianas y la embarcación fue hundida.
Eso explica el concepto que DIESTRA LA REVISTA plantea para esta entrega de TERRITORIOS DEL PODER: ROMPER LA RED.
Golpear un cargamento puede impedir que una determinada cantidad de droga llegue a su destino. Golpear combustible, transporte, comunicaciones, dinero e infraestructura puede intentar afectar algo diferente: la capacidad del sistema criminal para seguir funcionando.
No significa que la estrategia garantice por sí misma la derrota de esas organizaciones. Las redes criminales tienen capacidad para adaptarse, sustituir rutas, cambiar métodos y reconstruir estructuras. Pero muestra que la confrontación está desplazándose desde el producto ilícito hacia algunos de los mecanismos que hacen posible su circulación.
ECUADOR DECIDIÓ NO COMBATIR SOLO
Hay además una dimensión política. Ecuador está utilizando capacidades estadounidenses como parte de su estrategia contra organizaciones criminales transnacionales. La operación del 26 de agosto involucró a autoridades ecuatorianas con apoyo de DEA y SOUTHCOM, mientras las operaciones marítimas posteriores fueron descritas por SOUTHCOM como realizadas en coordinación y colaboración con el Gobierno ecuatoriano.
Esto introduce una discusión inevitable sobre soberanía.
Durante décadas, parte del debate latinoamericano ha presentado cooperación y soberanía como conceptos necesariamente enfrentados. Pero existe otra pregunta: ¿puede también un Estado ejercer su soberanía decidiendo con quién cooperar para enfrentar estructuras criminales que disputan su territorio, penetran sus instituciones o utilizan sus fronteras?
En Ecuador, por ahora, la respuesta política parece orientarse hacia la cooperación.
EL MAPA COMIENZA A CRECER
Ecuador tampoco aparece aislado de los movimientos que Washington está realizando en el hemisferio. El Comando Sur ha definido entre sus prioridades fortalecer el mando hemisférico, enfrentar organizaciones designadas como terroristas y asegurar terrenos estratégicos.
Y mientras las operaciones se desarrollan en el Pacífico, las señales comienzan a aparecer más al norte.
En Guatemala, la subsecretaria adjunta para Centroamérica, Ana Quintana-Lovett, se reunió esta semana con el presidente Bernardo Arévalo, el ministro de la Defensa, Henry Sáenz, y el fiscal general Gabriel García Luna. Según el mensaje difundido por la representación estadounidense, las conversaciones abordaron narcotráfico, redes criminales y organizaciones terroristas transnacionales. Washington reiteró además una política de “cero tolerancia” frente a la influencia del narcotráfico y de actores extranjeros considerados malignos en los procesos electorales, y mencionó posibles nuevas revocaciones de visas cuando corresponda.
Eso no demuestra que exista una única estrategia secreta o uniforme para toda América Latina. Los hechos deben mantenerse separados de la hipótesis. Pero la sucesión de movimientos sí justifica observar si las operaciones y decisiones de cooperación comienzan a formar un patrón regional.
DE LA DROGA AL PODER
Ese es precisamente el punto que seguirá observando el Centro de Estudios del Poder.
El problema cambia de dimensión cuando la droga produce dinero; el dinero compra logística; la logística permite controlar rutas; las rutas generan territorio; y el poder económico de las organizaciones criminales adquiere capacidad para corromper instituciones e intentar influir sobre decisiones políticas.
DROGA → DINERO → LOGÍSTICA → TERRITORIO → CORRUPCIÓN → INFLUENCIA → PODER.
Por eso la discusión ya no puede reducirse únicamente a cuántas toneladas fueron decomisadas. La pregunta más importante es cuánto poder conserva una organización después del operativo y cuánto poder logra recuperar el Estado.
Ecuador está ofreciendo un caso para observar.
Primero se golpearon estructuras. Después aparecieron las embarcaciones de reabastecimiento. Detrás emerge una estrategia que busca afectar los mecanismos que permiten al crimen desplazarse, financiarse y mantener operaciones.
Pero las mismas rutas que salen de Sudamérica no terminan en Ecuador. La propia DEA señala que las estructuras investigadas mueven cocaína desde ese país hacia Centroamérica y México antes de alcanzar otros mercados.
Y ahí surge inevitablemente la próxima pregunta de esta investigación.
¿Y CENTROAMÉRICA Y MÉXICO… CUÁNDO?
¿Veremos una cooperación de esta naturaleza extenderse hacia otros puntos de la cadena?
¿Cambiará la estrategia estadounidense frente al crimen organizado en el hemisferio?
¿Hasta dónde estarán dispuestos los gobiernos latinoamericanos a utilizar cooperación internacional para recuperar capacidades que las organizaciones criminales intentan disputarles?. El Gobierno de Guatemala, que se ha quedado con pocos aliados, seguirá usando la bandera de la Soberanía para favorecer al mal, sustituyendo el bien común.
Las respuestas todavía no están escritas.
TERRITORIOS DEL PODER continuará siguiéndolas.
DIESTRA LA REVISTA
Análisis y seguimiento: CENTRO DE ESTUDIOS DEL PODER
Lea también: https://diestralarevista.com/colombia-recuperar-el-territorio-para-recuperar-la-paz/
Ademas, «Las Fábulas del Poder»:https://diestralarevista.com/las-fabulas-del-poder-politica-narco-y-prensa-iii/

TRUE CRIME EN AMAZON PRIME


