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lunes, abril 15, 2024

Peregrine: qué busca la primera misión de aterrizaje controlado en la Luna de EE.UU. en 51 años

Una nave espacial de Estados Unidos despegó de Cabo Cañaveral, Florida, con el objetivo de lograr un aterrizaje controlado en la superficie de la Luna.

Busca ser la primera misión estadounidense en completar un alunizaje “suave” en 51 años y la primera realizado por una compañía privada.

Sin embargo, la empresa Astorobotic anunció horas después del lanzamiento que la nave espacial había experimentado una “anomalía que le impedía apuntar sus páneles solares de manera estable hacia el Sol, lo que podría comprometer la misión.

Los cinco instrumentos científicos abordo estudiarán el medio ambiente de la superficie de la Luna en anticipación de las misiones tripuladas que se planean realizar en esta década.

Peregrine es parte de una oleada de naves espaciales que intentarán aterrizar en la superficie de la Luna en 2024, posiblemente hasta ocho proyectos diferentes, incluyendo unos de Japón y China.

El módulo de alunizaje Peregrine

Astrobotic
La nave espacial Peregrine, que pesa 1,2 toneladas, forma parte de un grupo de proyectos que tiene EE.UU. para aterrizar en la Luna en 2024.

La misión de Astrobotic tuvo comienzo a bordo del nuevo cohete Vulcan, que despegó de su plataforma en Florida a las 02:18 hora local (07:18 GMT). Cincuenta minutos después, tras un vuelo perfecto, la nave se separó y fue impulsada en dirección a la Luna.

Le tomarán algunas semanas colocarse en una posición para hacer el intento de alunizaje.

Sin embargo, con los problemas para apuntar los páneles solares, las baterías de la nave no podrían recargarse y la misión se vería comprometida. Los ingenieros de Astrobotics dijeron que harán nuevos anuncios tan pronto como haya más información.

El descenso está planeado para el 23 de febrero sobre un valle de lava suave en la cara visible de la Luna conocido como Sinus Viscositatis, o “Bahía pegajosa”, una referencia al tipo de material volcánico que se puede haber acumulado en las colinas aledañas.

Desde la última misión del programa Apollo en 1972, EE.UU. no había intentado un aterrizaje controlado sobre la superficie lunar, aunque en el intermedio sí envió varias sondas que se estrellaron a propósito por una u otra razón.

Eugene Cernan, comandante de la misión Apolo 17 a la Luna

Foto: NASA. Estados Unidos no ha realizado un aterrizaje controlado en la Luna desde la misión de Apolo 17, en 1972.

Compañías privadas con la NASA como “cliente”

La NASA puso otra vez en su agenda las operaciones desde la superficie lunar porque desea muy pronto reanudar sus misiones con astronautas y estará usando a sus socios comerciales para enviar instrumentos científicos, equipos y provisiones en general, en una medida que a largo plazo reducirá los costos, según la agencia.

Astrobotic es la primera de tres compañías estadounidenses que enviarán un módulo de aterrizaje bajo este nuevo acuerdo. Las otras dos empresas, Intuitive Machines y Firefly, lo harán en los próximos meses.

Incluso, es posible que Intuitive Machines, con base en Houston, pueda llegar primero que Astrobotic a la superficie lunar porque, aunque su módulo no será lanzado hasta mediados de febrero, tomará una ruta más rápida a la Luna.

Las tres compañías tienen a la NASA como su “cliente”, pero la agencia espacial “no está encargada” de sus misiones. Las propias empresas han diseñado las naves espaciales y estarán a cargo del control de las misiones.

“Ha permitido que una pequeña compañía como Astrobotic pueda llevar un módulo a la Luna. Nunca lo hubiéramos podido hacer sin eso. Pero lo mejor es que está trayendo a la mesa mentes más creativas, nuevas mentes, nuevos conceptos que ayudarán a acelerar las tecnologías necesarias para llevarnos de nuevo a la Luna y tener una presencia más robusta en la Luna”.

Las colinas Gruithuisen y el valle Sinus Viscositatis

Foto: NASA. El objetivo de Peregrine es aterrizar en un terreno volcánico llano al sur de las colinas Gruithuisen de la Luna.

Robots mexicanos a bordo

La carga de la NASA que va a bordo de Peregrine se concentrará en hacer los preparativos para una posterior presencia humana en la superficie lunar.

El Espectrómeto de Masa Iónica de Pergrine (PITMS, por sus siglas en inglés), por ejemplo, buscará entender mejor cómo se desplaza el agua en la Luna. El agua se considera como un recurso importante para los futuros astronautas, ya sea para beber o como la base de producción de combustible de cohetes.

El doctor Simeon Barber de la OU dirigió el desarrollo. “El agua es muy importante para que los astronautas la beban y para el aseo. Realmente es la molécula clave para desentrañar la futura y nueva manera de llevar a cabo la exploración espacial”, dijo a BBC News.

Como la NASA está catalogada simplemente como un cliente en la misión, Astrobotic tiene la libertad de vender espacio de carga a otros. Entre los más importantes elementos adicionales a bordo están varios pequeños vehículos exploradores, incluyendo un grupo de diminutos robots de dos ruedas de México.

También hay artículos culturales abordo, como fotos, dibujos, placas y grabaciones de audio. Pero, polémicamente, también hay un paquete de restos humanos incinerados. Dos empresas tienen pequeñas cápsulas “conmemorativas” en Peregrine. Una contiene el ADN del famoso escritor británico de ciencia ficción Arthur C Clarke.

El doctor Simeon Barber de la OU
Un grupo de científicos liderados por el doctor Simeon Barber de la universidad abierta Open University, desarrolló el sensor dentro de uno de los instrumentos de la NASA.

Este hecho ha provocado la ira de la Nación Navajo, uno de los pueblos indígenas de Norteamérica, que considera a la Luna como un lugar sagrado. Han exhortado a la NASA a detener la misión porque la interpretan como un acto de profanación.

El Módulo de Aterrizaje Inteligente para la Investigación de la Luna (SLIM, por sus siglas en inglés) de JAXA tendrá como objetivo un lugar cerca del cráter Shioli, que se encuentra un poco al sur del ecuador de la Luna en su cara visible.

China continuará con sus recientes trabajos de exploración en la Luna enviando una misión a la cara oscura para traer de vuelta a la Tierra rocas para estudiar. Esto debería suceder a mediados de año.

Aunque en las próximas semanas las miradas se concentrarán en el viaje de Peregrine, también vale la pena considerar el éxito del cohete Vulcan, que hacía su primer vuelo después de 10 años de desarrollo.

La compañía detrás de este vehículo, United Launch Alliance (ULA), tiene una trayectoria establecida de lanzar misiones de seguridad nacional de EE.UU. y de la NASA. Vulcan asumirá estas labores a medida que la compañía saca de circulación su actual flota de cohetes.

El presidente y director ejecutivo de ULA, Tory Bruno, no pudo esconder su felicidad al concluir el lanzamiento de su nuevo cohete.

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